lunes, 15 de diciembre de 2014

Curso corto e intensivo para encontrar un buen sujetador


    He visto demasiadas cosas raras para no hacer un post sobre este tema. Estamos en 2014, casi 2015, y  todavía hay mujeres que no saben encontrar un sujetador de su talla, eso o es que les gusta llamar la atención de una de las maneras más horripilantes que hay. 
    A ver, yo sé que España viene de una posguerra y que en Europa son más modernos, pero eso fue el siglo pasado, y creo que estaría bien que dejásemos de vestirnos con sujetadores que parecen hechos en los años veinte. 
    Coger bien la talla del sujetador es fácil, todo lo que necesitáis son dos cosas: el contorno de vuestras costillas y en tamaño del pecho. Lo primero da el número de la talla (80, 85, 90, 95, 100, etc.) y lo segundo la letra, siendo la A para los pechos más pequeños y la H para pechos descomunalmente grandes (estos están hechos por encargo ya que son tallas especiales). Esto hace que haya multitud de variaciones, pero no os importa, solo os interesa vuestra talla, sea la que sea. 

    Vamos a ver algunos ejemplos:
  • Una chica muy delgada pero con mucho pecho necesitará un sujetador con poco contorno y copa media o grande: 80-D o 85-C  
  •  Una chica con la espalda ancha (ha hecho natación) y poco pecho usará uno con más contorno y una copa menor: 105-A o 100-B.
    Pero esto son ejemplos, no os acomplejéis por usar tal contorno o tal copa, y si no sabéis que necesitáis usar, preguntarle a la dependienta o probaos varias tallas hasta que deis con la vuestra. Y siempre tenéis que tener en cuenta que es sujetador debe ser cómodo, que sujete bien y que coloque el pecho en su sitio sin destrozarlo y dándole un forma bonita.
 
Suerte


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Falda de brocado

    Al comenzar a trastear entre las telas para poder hacer la mudanza del material desde la tienda a mi casa, uno de los días encontré un pequeño pedazo de brocado con diseño de crisantemos en frambuesa y lila sobre fondo negro. La verdad es que es una tela que me gusta mucho y el tacto es muy agradable.


     Como era una pieza un poco justa lo único que me pude hacer es una falda; pero era lo que tenía en mente cuando la compré, un par de días después que una clienta que me pidió un vestido con cuello mao y, si no recuerdo mal, con mangas tres cuartos.
    Así pues me decanté por una falda entubada a la rodilla, que me pongo con un jersey de lana gorda y cuello vuelto, que me hizo mi madre, y las botas militares, y el conjunto queda sorprendentemente bien.



El método el de siempre :) : Se traza el patrón sobre papel, se recorta, se coloca sobre la tela y se copia, yo lo hago con un trozo de jabón de manos, hilos flojos, se separan y empezamos a coser: primero pinzas, después cremallera, cerramos las costuras laterales y preparamos la cinturilla que colocamos junto al forro, solo queda hace el bajo.


martes, 2 de diciembre de 2014

Fin y comienzo

    Hola a todo@s, sé que esta es la primera entrada en mucho tiempo, pero la verdad es que es he estado muy ocupada. He cerrado la tienda que tenía y esto me ha supuesto mucho tiempo y estress, así pues perdonar esta tardanza a los que seguís las cositas que hago.
    Quisiera abrir dentro de algún tiempo un taller de confección a medida, pero mientras me organizo seguiré haciendo algunas prendas que creo que mi armario necesita y así, además, descanso un poco.
    Gracias a tod@s por la paciencia y bienvenidos de nuevo :D

jueves, 6 de noviembre de 2014

Halloween 2014

    Con un poco de retraso escribiré sobre Halloween y la fiesta que hicimos. Fue algo muy sencillo y más una apuesta con comida que una fiesta. Yo, los domingos por la mañana, me reuno con unos amigos para jugar al rol y hace dos semanas les rete a que vinieran disfrazados. En un primer momento iba a ser el 26 pero como uno de los jugadores no podía venir por asuntos familiares decidimos retrasarlo al domingo siguiente, el día 2.
    Lamentablemente solo voy a publicar la foto de mi vestido, por que hasta que no tenga permiso de los demás voy a respetar su intimidad. A lo mejor algún día se ven la demás fotos.

Es una lástima que no se vea, pero el vestido es de encaje y tiene una preciosas flores en relieve en el bajo.

Elisabeth Bathory XD

Es un detalle de como me habia pintado las uñas: intentanto que pareciera que tubieran manchas de sangre.


miércoles, 29 de octubre de 2014

Los colores de los complementos en los vestidos de fiesta



    Cuando compramos un vestido de fiesta para una boda u otro evento de máxima importancia social  siempre nos surge la duda de que complementos deberíamos buscar para dicho vestido.
    Lo más socorrido es buscar los zapatos y el bolso del mismo color del vestido, pero esto es bastante complicado ya que, aunque hay multitud de zapatos de fiesta de colores, encontrar el tono exacto es casi imposible salvo que se solicite el calzado a medida y te lo confeccionen con la tela del vestido. Cosa que hoy por hoy no es tan fácil puesto que los fabricantes no compran tejido en exceso para poder darnos un pedazo para forrar zapatos.
    Así pues hay que buscar otras opciones, otra de las más escogidas es buscar el complemento en tonos metalizados, principalmente plateado, ya que combina con las pedrerías que muchos vestidos  llevan. En vestidos de tonos cálidos, como marrones o rojos-anaranjados, se ven zapatos dorados, e incluso cobres y bronces, aunque estos son más complicados de encontrar.
    Pero hay que tener en cuenta las nuevas tendencias que se pueden dividir en dos:
    Por una parte están se puede llevar zapatos y bolso de colores distintos el uno del otro, los cual facilita el combinar ambas piezas, como Paloma Cuevas en el homenaje a Mario Vargas Llosa con un bolso morado, zapatos platino y un vestido de gasa azul cielo.

    Y por otra parte, se puede elegir los complementos de un color totalmente distinto al del vestido, llegando incluso a elegir tonos opuestos o que en un principio no se combinarían juntos, sobre todo si el vestido es muy sencillo o de un color neutro, como hizo Nicole Kidman con un vestido blanco roto y  unos peep toes naranjas en los Oscar de 2011.

    Así pues imaginación al poder y atrévete!! 

lunes, 20 de octubre de 2014

Un paso, dos pasos. El buen caminar



    El vestido más elegante del mundo puede quedar seriamente deslucido por un mal paso. Con esto no me refiero a un traspié  o una caída, sino al mal caminar.
    Un caminar elegante no es difícil de conseguir solo hay que prestar atención a como lo hacemos e intentar corregir aquello que no es refinado. Cabeza erguida, hombros en su sitio, espalda recta , todo con orgullo y porte; porte el que hemos visto en las grandes divas de Hollywood, que para este caso haremos bien en copiarlas, orgullo el que podamos, por lo que somos, por lo que hemos vivido, porque somos mujeres y merecemos que la gente nos admire al pasar.
     Ahora pasaremos a los pies y las piernas, que son muy importantes. Los pies siempre paralelos, uno gemelo del otro; solo en las embarazadas es apto es caminar que les es ligeramente característico, como el de un pato, con los pies hacia afuera, pues la colocación de la pelvis no es la acostumbrada y el centro del equilibro está más adelantado por el peso del bebé.
    Los pasos han de ser cortos, de no más de 40 cm entre las piernas. Es muy poco estético ver a una chica alta, delgada, monísima, vestida que da gloria verla, dar unas zancadas tales que parece estar imitando al dueño de las botas de siete leguas. Que tenemos prisa pues se mueven las piernas más deprisa, que además es sano para la salud.
    Ahora los escalones: al subirlos solo se apoya la punta del pie, no todo él, el talón se deja en el aire, llevemos sandalia plana, manoletina, bota de motorista o zapato de salón. Al bajarlos intentaremos tener la espalda lo mas recta posible y la cabeza en alto, una puede mirar los escalones de soslayo o echarle un vistazo y luego no mirarlos más.
    Y con estos pocos consejos os deseo buena suerte y que seáis las mujeres más elegantes del mundo :)

martes, 7 de octubre de 2014

Carnaval 2015

    Sé que el año pasado hice un vestido a la francesa para el carnaval y también sé que no pude usarlo porque me puse mala para el domingo de carnaval y no pude salir de casa (tanto trabajo para nada). Pero sigo un poco empeñada en hacerme un vestido a la francesa para lucir ese día.
    El próximo día de carnaval es el 15 de febrero y ya tengo el diseño y la tela que voy a utilizar, y del año pasado tengo la cotilla, el tontillo y las faltriqueras.
    He estado investigando mucho para poder hacer una reconstrucción de un vestido este año y no solamente una réplica. Así pues este es el diseño que voy a intentar hacer, sin prisas pero sin pausa, para llegar al carnaval sin estres y así conseguir que que la espondilitis no se desmadre y me la vuelva a liar :)


    Y estas son algunas de las imagenes en las que me he basado para diseñar el mío:

Las cuatro estaciones, El Invierno. Boucher.

La familia Devin. Van Loo

Marie Leszczynsk, reina de Francia, leyendo la biblia. Jean-Marc Nattier
    Y en este para el color de la tela:

Madame de Pompadour. Boucher.




Antifaz

    El otro día me aburría un poco, es decir, tenía un espacio de tiempo en el que no podía hacer nada, ese espacio en el que has terminado lo que tenías que hacer y tienes que esperar a que la clienta venga a hacer la prueba para poder continuar; así pues como iba diciendo, el otro día me aburría un poco y decidí hacer un antifaz, de estos que se usan para dormir, no los de los disfraces.
    Tardé como una hora, y así es como lo hice:

    Primero busqué un patrón, porque consideré que crear el patrón desde las medidas de mi cara podía ser demasiado complicado. Y lo encontré en un libro que me regalaron, el libro tiene varios años pero la verdad es que es una cucada.


     Siento que a foto de la portada salga tan borrosa, pero entre los reflejos y mi pulsos de esa hora fue imposible que saliera mejor.


 
    Este es el patrón que elegí para mi modelo. Lo redondeé un poco por la zona de la nariz, tanto por arriba como por abajo.


     Estas son la telas que elegí: un raso negro para el exterior y un algodón rojo para el interior (que sea rojo da igual puesto que tienes los ojos cerrados).


    Después de poner el patrón sobre las telas, los calqué en una guata de algodón, para darle esponjosidad y comodidad al antifaz.


    Es coloca entre las capas exterior e interior, puestas con el revés de la tela hacia fuera, la goma o la cinta que vas a utilizar para sujetar el antifaz. Se cose por la marca y se hacen piquetes en las zonas donde hay curvas.


    Colocamos la guata sobre el antifaz y lo recortamos un poco para que quede en el interior cuando le demos la vuelta y no haya dobleces ni arrugas.


    Le damos la vuelta con mucho cuidado para que la guata no sufra y cosemos la zona que faltaba a mano. No hay que olvidar los piquetes en las curvas.


    Yo, al final, le hice una costura a maquina en rojo, no solo queda bonita, sino que además evitará que las costuras y la guata de muevan y se deformen cuando se use y se lave.
    Espero que os haya gustado.

jueves, 2 de octubre de 2014

Vestido drapeado rojo en raso


    El lunes 22 una chica entró en la tienda, vio un vestido, le gustó y se lo probó. Le estaba justo de cadera, pero viendo la cantidad de tela que había en la costura pensamos que se lo podríamos arreglar. La sorpresa llegó el día después cuando estando el vestido en el taller vi que no podía hacer tal arreglo.
    El vestido que le gustó es un vestido corto, en raso, asimétrico, con un tirante en un hombro y un drapeado de pliegues grandes en el lateral contrario.


    Y es verdad que tenía mucha tela en las costuras, en todas; en la del vestido de raso propiamente dicho así como en la de los dos forros que tiene este modelo; porque cuando un vestido tiene un drapeado hay que ponerle una tela para que el drapeado no se mueva, por ejemplo, en un cuerpo drapeado la tela sobre la que hace el drapeado es la que lo sujeta, pues en este caso el que sujetaba el drapeado era uno de los dos forros, así pues este forro que estaba unido al raso tenia un problema que no vi hasta que lo lleve al taller: que solo estaba unido al raso hasta la cadera, aquí habían cortado la tela y la habían dejado suelta, lo que supone que si yo hubiese sacado del vestido este hubiese tenido unos cortes horizontales en ambas caderas. Muy poco estético.
    Así pues el día 23 cuando vino a probarse se lo comenté y también le dije que podíamos solucionar el asunto haciéndole uno nuevo a medida, así no habría ningún problema.
    Y ella aceptó.
La tela fue un poco más oscura
El patrón, inclinado :)
   Y tras una gastroenteritis de varios días el sábado por la mañana estuve en condiciones de poder acercarme a la tienda para patronar, al menos, la base del vestido. La mañana del lunes, cortamos y cosimos el forro para poder verificar las medidas que habíamos tomado y una vez hecho esto pude hacer la transformación del patrón para añadir el drapeado.
     La mañana del martes se probó ya el vestido casi completo a falta de la costura del escote y el bajo.

El drapeado, en este caso, son unos grandes pliegues. El patrón está marcado con jabón.

La cremallera hacia las veces de ballena y mantenía el lateral sin tirante en su sitio.

Esta es la pieza de forro que sujeta el drapeado. La hice corta para más comodidad puesto que la tela del forro es un algodón bastante grueso, preferí que no hubiera capas innecesarias
    Ayer, con el vestido terminado, le hemos hecho la última prueba. Hay que retocar la sisa, acortar un poco el tirante y ajustar un poco el escote.
    Lo ha recogido esta mañana, la boda es el viernes.
Como siempre deciros que sobre la persona queda mejor que sobre el maniquí


Hemos tardado 4 días en terminarlo

martes, 23 de septiembre de 2014

Corset de pelo impreso

   He terminado de hacerme un corset para el invierno. Lo decidí hace unos días cuando sacando la telas que vamos a utilizar para la minicolección de invierno, vi la "Tela". Es un tejido tipo velvetón (es decir con una especie de pelusilla sobre ella, como la de los melocotones) con un estampado de pieles de color gris, lo compré hace ya varios años, pero me sigue gustando una barbaridad.
    Como sigo con algunos problemas a la hora de encontrar los busk el cierre delantero es un cremallera de dientes metálicos vistos, la espalda se cierra con una cinta de tafetán en color marfil.
    Aquí os pongo las fotos, junto con el resultado final, ya que estrené el corset ayer por la tarde.

Este es el diseño que pensé para el modelo, como podreis comprobar el final varia un poco, no encontré ningún tapacostura que me gustara para combinar con la tela.

El velvetón de pelo impreso

El patrón colocado sobre la entretela.



Ahí estaba cosiendo el forro. Yo lo pongo de algodón, ya que como va ha estar a cuerpo prefiero una tela agradable al tacto y, siendo práctico, que absorva el sudor. Los alfileres son para que la tela coja algo de memoria y luego no sea complicado plancharla.

Los ojetes.

Esta es la placa de centro espalda. La he hecho para que no se me vea la piel en la espalda y para que nos ojetes no me "muerdan", tengo la piel muy sensible.

Resultado final.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Visita al museo de traje

    Sábado 6 de septiembre, 11:00 de la mañana, Museo del Traje de Madrid, comienza la visita recreada sobre la moda en la época del marqués de Esquilache.
    Ana Guerrrero nos explica de forma breve el contexto histórico y una escueta biografía de Leopoldo de Gregorio, marqués de Esquilache, que ocupando la secretaria de guerra durante el reinado de Carlos III, fue el motivo de una gran revuelta que abarcaría todo Madrid y se extendería por España conocida como el Motín de Esquilache.
Imposición de la capa corta y el tricornio, litografía de la colección Origen del Motín de Esquilache, autor anónimo.
     Y aunque el detonante del levantamiento fue la promulgación de un edicto mediante el cual se prohibían las capas largas y los "embozaos", la causa real fue el descontento debido a las continuas subidas del precio del pan, alimento básico de las clases bajas, aunque también se han identificado grupos nobiliarios y eclesiásticos que instigaron el motín para beneficiarse con la salida de Esquilache del poder.
    Y esto es un resumen muy resumido de la primera parte de la visita.
    Durante la segunda parte aparecieron por la entrada seis damas ataviadas con replicas de vestidas de la época, pero no solo el vestido, sino también recrearon la ropa interior, los zapatos, las joyas, los peinados y el maquillaje; a partir de aquí podré las fotos porque explicaran mejor que yo lo que vimos.

Vestido a la polonesa

Estaba enseñadonos como era la ropa interior durante el siglo XVIII, con la cotilla, la camisa con gran cantidad de encajes en las mangas,  las medias con sus  bordados en el tobillo y atados con ligas por encima de la rodilla y el tontillo, que daba forma a la falda. :O

De izquierda a derecha: Casaca y basquiña en damasco verde con peto liso y encaje en el cuello y en las mangas, lleva un fichú al cuello; Vestido a la inglesa en brocado con peto y falda en falla naranja, el peto va festoneado con encaje dorado; bata a la francesa en tafetán iridiscente debido a la urdimbre lila y la trama gris; y por último el llamado traje nacional que constaba de un jubón de seda y una basquilla negra que ocultaba la falda a juego con el jubón, la cabeza se cubría con una mantilla.


El vestido a la polonesa visto desde atrás.
    Lamento de corazón que las fotos de dentro del museo se vea un poco oscuras, pero mi cámara no da para más.
    Y os prometo que haré un artículo sopbra cada uno de estos vestidos, para que tengais un poco más de información y no os perdais detalle de nada.

    Y sobre todo gracias a la asociación Club fin de Siglo por su tiempo y paciencia

viernes, 5 de septiembre de 2014

Historia de un traje

    Os voy a contar la trepidante vida de un conjunto de dos piezas que en su momento hice a una clienta (que me cae muy bien, por cierto) para una boda. Si no recuerdo mal era para la boda de un nieto y la señora no encontraba nada que le gustaba: demasiado rígido, demasiados volantes o con chaqueta incluida, cuando su modelo soñado era una falda de gasa con un poco de vuelo y un cuerpo sencillo, con un pizca de manga y sin chaqueta.



    Elegido el modelo y aceptado el presupuesto, yo le tomé las medidas a esta mujer y un sábado por la mañana fuimos con su esposo a las tiendas de telas de la parte alta de la calle Atocha.
    Lo primero que hicimos fue elegir una tela para el cuerpo, puesto que si bien quería algo no muy rígido la tela tenia que tener algo de cuerpo; bueno y no es que me incluya en el elegir la tela, yo no la elijo solo digo si es apta o no para el modelo. La señora eligió un brocado de grandes flores en relieve en tonos malvas, rosados y un ligero turquesa que avivaba el conjunto. Una vez que tuvimos la tela para la parte superior podíamos ir a buscar la gasa de la falda, donde se decantó por una gasa de textura rayada (me refiero a que la tela tenía una especie de rayitas en la trama no que tuviera rayas estampadas) en color rosa viejo. (Esto siempre lo hago así, por que es mucho más fácil encontrar una gasa que coordine con un brocado, que al revés; y a sí para todas las telas).
    Hasta aquí el proceso normal de la confección a medida, lo extraño empezó ahora. Íbamos a empezar a poner el patrón sobre la tela para cortarla cuando, nos llama diciendo que esperemos un poco que ha sucedido algo. La verdad es que piensas algo como que la boda se ha cancelado, lo que no te esperas es ver entrar a la señora en la tienda con el brazo derecho escayolado hasta el hombro, la pobre mujer se había caído a la entrada del jardín y se había roto el codo.
    En ese momento paramos todo lo que teníamos en marcha, y como había tiempo podíamos esperar a ver la evolución de su fractura. Recuerdo que estuve días dándole vueltas a como hacer un cuerpo por el que no hiciera falta meter un brazo para vestirlo, por que no solo tenía el brazo totalmente escayolado sino que se lo habían inmovilizado al cuerpo, por lo que no podía separarlo. (El resultado seria cambiar las telas de lugar y hacer una falda con el brocado y con la gasa hacer una especie de blusa capa con mangas cortas y amplias que pudiese cubrir el brazo derecho, pero el izquierdo quedará bien vestido).
   Al final, pocos días antes de la ceremonia, los médicos le liberaron el brazo el suficiente para seguir con el modelo original aunque un poco suelto para poder pasar la escayola.
   Y por qué os cuento todo esto ahora que ha pasado un año, porque por fin ahora hemos podido ajustar del todo la falda y el corpiño.
Hay que tener en cuenta que un modelo hecho a medida para una persona, sobre el maniquí casi siempre quedará raro.